Evalúa el árbol.

Tómate un tiempo para observar el tamaño y la forma del árbol e imagina cómo debería verse una vez podado.

Identificación

Identifica las ramas principales del árbol que vendrían a conformar su “esqueleto”. Evita eliminar estas ramas.

Elimina las ramas que estén dañadas

Ya sea que las haya dañado una tormenta o cualquier otro evento, si hay ramas quebradas éstas deben ser podadas para que el agua y los nutrientes que están consumiendo sean redistribuidos a las ramas que están sanas.

Reduce la densidad de ramas en áreas donde haya aglomeración.

Para crecer sanos los árboles necesitan que haya buena circulación de aire entre sus ramas. Cuando hay ramas demasiado cerca unas de otras se favorece el crecimiento de hongos y se atrae más insectos.

  • Elimina las ramas que estén creciendo hacia adentro, hacia el centro del árbol. Éstas causan desorden y no son ramas sanas.

Poda ramas que causen obstrucción

Ya sea que se trate de ramas bajas que bloqueen el paso o ramas altas que pongan en peligro los cables de tensión, está bien podar ramas que causen algún tipo de molestia.

Poda ramas para contribuir a dar forma al arbol

Si quisieras que tu árbol tenga una forma más redondeada o prolija poda las ramas que sobresalgan en ángulos extraños; unos cuantos cortes harán una gran diferencia.

Poda lo menos posible

Cada corte que haces expone al árbol a una infestación de hongos e insectos, ya que estás quitándole la corteza protectora. Poda sólo lo que sea absolutamente necesario y nunca elimines más del 25 por ciento de las ramas de un árbol.

  • Asegúrate que por lo menos 2/3 de la altura del árbol esté compuesta por ramas vivas; dejar sólo el tronco no es suficiente para garantizar que el árbol sobreviva.
  • No podes más de una vez por estación. No deberías podar más ramas, a menos que una tormenta quiebre algunas; el árbol necesita tiempo para recuperarse.

Desempolva tus herramientas para podar en el período de dormancia

Se causa menos estrés al árbol cuando se poda a fines de otoño o principios de invierno, ya que se minimiza la pérdida de savia. Además, es mejor para el árbol si se hace la poda en esta época del año porque la posibilidad de que la “herida” se infeste de hongos o insectos se reduce, ya que éstos también se encuentran en un período de dormición a fines de otoño y principios de invierno.

  • Un buen indicador del momento ideal para podar es cuando el árbol perdió todas sus hojas. Esto significa que el árbol entró en su período de dormancia hasta principios de la primavera.
  • Si en cualquier época del año una tormenta quiebra una rama, está bien podarla inmediatamente en lugar de esperar hasta el invierno.

Haz un corte en la parte inferior de la rama

Este corte inicial no debe atravesar toda la rama, la razón para hacerlo es prevenir que la rama se raje demasiado cerca del tronco del árbol cuando esté a punto de caer por su propio peso.

  • Se debe hacer el corte cerca de lo que viene a denominarse cuello del tronco. Se trata de esa pequeña parte de la corteza que sobresale y de la cual nace la rama. Hay que dejar el cuello intacto, es decir que el corte no debe hacerse al ras del tronco.

Corta la rama a varias pulgadas de distancia del tronco

Tu segundo corte va a cercenar la rama a la altura del primer corte que hiciste. Remueve la rama y lo que va a quedar es un tocón.

Haz un corte preciso para eliminar el tocón

Ahora puedes hacer otro corte justo donde termina el cuello del tronco, al hacerlo le darás al árbol la oportunidad de sanar de forma rápida y saludable.

  • Asegúrate de no cortar el cuello del tronco, éste debe permanecer intacto.

Corta la rama a varias pulgadas de distancia del tronco

Tu segundo corte va a cercenar la rama a la altura del primer corte que hiciste. Remueve la rama y lo que va a quedar es un tocón.

Limpia tus herramientas para podar

Desinfecta todo una vez concluido el trabajo ya que las enfermedades de los árboles se propagan cuando las herramientas están sucias.

  • Para las ramas pequeñas utiliza tijeras de podar. Para las ramas de tamaño mediano (más de una pulgada de diámetro) utiliza cizallas (yunque o de hoja curva). Para las ramas con un espesor mayor a 2-3 pulgadas utiliza una sierra para árboles. No utilices tijeras cortasetos cuando podes un árbol.
  • Se puede eliminar en cualquier momento madera muerta o a punto de morir.
  • Lleva contigo una solución de lavandina en un contenedor que no sea propenso a volcarse y que sea lo suficientemente grande para sumergir tus herramientas. Al podar se puede fácilmente transmitir enfermedades de un árbol a otro, este riesgo puede eliminarse sumergiendo con frecuencia las herramientas en dicha solución. Esto se torna especialmente importante en huertos pequeños y muy poblados.
  • Verifica la época del año adecuada para podar árboles específicos un tu área geográfica a través de un recurso de jardinería (por ejemplo una asociación).
  • No cortes la parte superior de los árboles de sombra. Quitar la parte superior de los árboles conlleva serias implicaciones: estructura de las ramas, fortaleza y, lo que es más importante, la salud del árbol, está en la naturaleza de estos árboles alcanzar una gran altura. No intentes controlar la altura de un gran árbol quitándole su punta, mejor planta otro árbol.
  • Poda los árboles coníferos con cuidado, particularmente si desempeñan la función de cerco. Los coníferos sólo producen brotes nuevos de madera verde, si los podas así es como se van a quedar hasta que se genere madera verde.
  • Ten en cuenta tu seguridad al momento de podar. Usa camisas de manga larga, guantes protectores y gafas de seguridad para evitar que objetos extraños lastimen tus ojos.
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